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Qué comer

Doce platos listos en la ruleta. Cámbialos todos con un solo clic.

  • Ramen
  • Tacos
  • Arroz frito
  • Pizza
  • Pho
  • Hamburguesa
  • Curry
  • Dumplings
  • Wrap de faláfel
  • Pasta
  • Sushi
  • Bowl de cereales

Modo de edición

Cambiar toda la ruleta

Columnas

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Doce opciones, listas en la ruleta

El problema de esta decisión no es la falta de opciones. Lo pesado es enumerarlas, y para cuando has escrito doce comidas ya se te han quitado las ganas de comer cualquiera de ellas.

Por eso esta página se abre con doce. Un solo clic cambia todo el conjunto por comida rápida, comida casera, comida para llevar o vegetariana: cuatro listas de doce platos sin tener que pensar ninguno.

Por qué cuesta tanto tomar esta decisión

La comida es una elección sin grandes consecuencias que se repite a diario en grupo, justo el tipo de decisión que peor gestionamos.

La importancia es demasiado baja para justificar un debate largo, pero no tanto como para que alguien elija sin más. Nadie quiere cargar con la culpa de una comida decepcionante, así que todos delegan y se pierden veinte minutos en «me da igual, ¿qué te apetece a ti?». Una ruleta no decide mejor que tú: sirve para cortar la indecisión, porque una vez que elige, nadie tiene que asumir la responsabilidad de haber tomado la decisión.

Filtra antes de girar

La ruleta es más útil cuando las doce opciones son viables de antemano, así que descarta antes de girar, no después.

Por tiempo. Si la comida tiene que estar lista en veinte minutos, elimina lo que requiera más tiempo. Una ruleta que te sugiera un guiso de tres horas un martes es una ruleta a la que no harás caso, y saltártela una vez invalida el sentido de usarla.

Por lo que hay en casa. Para comida casera, borra lo que no puedas cocinar hoy. Te llevará treinta segundos y eliminará de raíz cualquier resultado que habrías descartado.

Por presupuesto. Las opciones de comida a domicilio pueden duplicar fácilmente el precio de otras. Separar el factor económico del tipo de comida evita que la ruleta decida tu gasto a ciegas.

Las necesidades dietéticas no son un peso

Si alguien no puede comer algo, se retira de la ruleta; no se le pone un peso bajo.

Los pesos sirven para las preferencias: la pizza con el triple de probabilidad que la ensalada porque es lo que más apetece. Una alergia o una restricción no es una preferencia, y una ruleta que incluye esa opción tarde o temprano caerá en ella. Parece evidente, pero es un error habitual con ruletas ponderadas, ya que reducir algo al 1 % parece equivalente a quitarlo, pero no lo es.

Y luego, a comer lo que salga

La ruleta solo funciona si se respeta el resultado. Si giras dos veces, vuelves a estar decidiendo, pero con un paso extra.